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jueves, 3 de octubre de 2019
lunes, 22 de enero de 2018
“Un sueño que se torna Pesadilla” Relato de un migrante
Son las 15:00 el frío se torna intenso como parte de los días de invierno en Santa Cruz de la Sierra, en oficinas de un amigo abogado, cerca al Palacio de justicia, concreto una entrevista con un personaje Ecuatoriano, nacido en Canuto – Manabí, de nombre Jesús Velez Loor, de 50 años, el cual tiene un porte atlético, y unos ojos que denotan franqueza, ya que tiene una mirada fija y penetrante. Jesús lleva consigo un historial de vida amplio, y siempre bajo el brazo, un folder con algunos documentos que muestra sobre el caso de abusos de derechos humanos que sufrió a finales del 2002 y parte del 2004 contra su persona en el Estado de Panamá.
Sin embargo, ya son 10 años, en los cuales Velez Loor vive en Santa Cruz-Bolivia en un distrito denominado Montero Hoyos, el cual es parte de Santa Cruz de la Sierra.
Él vive con su familia, trabaja en el rubro del transporte y parte de su tiempo, lo dedica a apoya una iniciativa denominada Pastoral Migratorio (es una organización que apoya a refugiados del exterior y también del interior, estas personas, tienen comida, vivienda, en algunos casos les apoyan con temas de papeles) y trata de borrar los malos recuerdos que le siempre le han perseguido. Comenta.
Todo Empezó…
En el año 2000, Ecuador cayó en una crisis debido a la transición de la moneda “Sucre” al “Dólar Americano”, a mucha gente no le quedó más que salir del país, ya que la crisis hacia que las cuentas bancarias se congelen, no había circulante, en fin, la situación no era de la mejor. Jesús cuenta, mientas agacha la mirada.
“Yo era comerciante de vehículos, inició a irme mal. El 2003 decidí irme a EEUU. Y para economizar los pocos billetes que tenía, por eso decidí irme por tierra que demandan aproximadamente 10 días desde Quito. Cuando llegué a Panamá, la policía me detuvo, ya que pasé por una zona de guerrillas, lo cual los policías pensaron que era guerrillero, me agarraron, me sacaron la ropa, me azotaron con un látigo que tenían en manos y me llevaron caminando a orillas de un río pedregoso llamado Tupiza enmanillado, sin zapatos y una cadena en los pies, otra en las manos. No puedo expresar el dolor y la impotencia de aquel momento. Llegamos a un pueblo de nombre; Nueva Esperanza, donde había un cuartel de la guardia fronteriza de panamá, habían muchos gritos, yo estaba confundido, cansado, sin ingerir agua. En ese momento me colgaron de los brazos a un tronco sin tocar el suelo, por un lapso aproximado de 8 horas”. Relata Velez Loor y se ve que la narración cala sus recuerdos, entrelaza sus manos toma una sorbo de café y continúa.
“Al otro día, despierto con una dolor intenso en las paletas y mis brazos y de manera nublada veo que estoy rodeado de indígenas, los cuales tenían tabarabos, las mujeres con niños en brazos, temblé de miedo pensando que iba a ser asesinado, sin embargo, ellos querían darme agua, intentaron ayudarme, recuerdo que dejaron una tutuma con agua en el piso y fueron ahuyentados por los Guardias Fronterizos. En ese momento llegó un helicopterito, me bajaron del tronco y me amarraron las manos junto a los pies en el suelo, luego me subieron a la nave donde me llevaron a “Metetí” una población donde vive mucha gente afro descendiente. En ese lapso de viaje, me enteré que los indígenas que trataron de ayudarme eran de la tribu “Emberá”.
Me tuvieron una semana en una carcelera, donde había muchos refugiados los cuales como yo sufrían muchos abusos de parte de la Guardia Fronteriza.
Luego de la semana, me llevaron a un puerto llamado Puerto Quimba, que es un puerto para salir hacia un centro penitenciario y también es utilizado para ciertos pobladores de la zona.
Me subieron a un bote y me llevaron a “La Palma” una cárcel a orillas del mar. Ahí empieza el calvario, el primer impacto fue ver a muchos presos del exterior, como también panameños, habían mujeres, niños, vi una mujer embarazada. La gente estaba mucho tiempo, decían que el que menor tiempo tenía era 6 meses.
El pabellón donde me instalaron, estaba prácticamente a orillas del mar, y por lo menos un día a la semana, las aguas subían y nos llegaban a las rodillas. Eran días y noches largas de pies, codo a codo con los otros presos”. Velez loor, se saca la gorra que llevaba puesto, se seca el sudor y evidencio que abrir su mente a su historia le trae un sentimiento de angustia. Sin embargo, me pregunta sobre el medio que será publicado. Nuevamente, toma un sorbo de café y continúa.
“En la cárcel, no había buena comida, no habían letrinas, habían muchos insectos, vivíamos en hacinamiento. Recuerdo que un día, los presos estaban cansados de tanta injusticia con ellos y decidieron hacer una huelga de hambre. Me sumé, y en el patio en una hora de recreo que nos daban para estirar las piernas, nos agarramos de los brazos y nos tiramos al piso, para mostrar nuestra insatisfacción a los abusos…en ese momento escuché la voz del jefe de la guardia que decía; A garrotes van a entrar. A las buenas o a las malas….” Relata Velez Loor, mientras se agarra la cabeza en una acción de fricción y continúa:
“Tuvimos 15 minutos de resistencia, sin embargo, siento que un palo golpea mi cabeza, la sangre cae por mis pupilas, mis manos están ensangrentadas por la acción de agarrarme la cabeza, quedo inconsciente. Al despertar me percaté que estaba en la celda, con una camiseta en la cabeza amarrada y bañado en sangre, los compañeros que me socorrieron me contaron que se veía el cráneo, un médico preso, hizo una sutura artesanal para evitar la hemorragia”. Velez sigue friccionando su cabeza, y evidencio que el hecho le trae una sensación de aquel momento.
“Al día siguiente, se escuchó una orden, que decía de los 29 extranjeros serán deportados 28, ….así que empezaron a nombrar a todos y no pensé que el que se quedaba era yo, me dijeron que yo estaba sentenciado, de algo que yo nunca supe.
Llegó un barco, el cual estaba lleno de migrantes, desde la orilla del puerto, con los guardias a lado mío, tuve la oportunidad de ver como el barco se iba y se perdía a lo lejos, veía unas poleras que se elevaban para despedirse de mí”. Ese es un momento en el que Velez Loor, decide tomar una vaso con agua. “Eso es duro, suena de película”. Comento sobre aquella escena de su historia. Velez Loor, responde al comentario “Si, una película que nunca desearía que nadie la protagonice”.
“Al día siguiente. En la madrugada, alguien entró con una linterna me alumbró y dijo mi nombre indicando “ya te vas”, enmanillado, me subieron a una lancha. No sabía que iba a ser de mí. En las manos de un Guardia, vi un sobre el cual decía mi nombre debajo de el la palabra “condena”. Al llegar al destino, el sobre pasó a manos de un superior. Me subieron a un camión y me llevaron a una prisión en la ciudad de Panamá denominado “La Joyita”. Me hicieron entrar a un pabellón de 54 metros cuadrados, aproximado, para extranjeros. Donde habían como 320 personas, los días siguientes, conocí como a 25 personas que tenían casos similares a al mío.
Recuerdo que no había espacio para transitar, mucha suciedad, mal olor, ropa colgando, la gente no tenía espacio ni para echarse, cada dos días habilitaban el agua para asearse, cada uno debía tener tu pequeña botellita plástica. A la comida se la denominada “La arrastrada” llegaba con una roldana, la gente muchas veces se peleaba por la comida. Un té con un pan en la mañana, al medio día arroz con un pedazo de chorizo. Muchas veces vimos eses de ratones en las porciones. Las noches eran tristes, varias personas se hicieron evangélicos. Dentro del pabellón había grupos xenofóbicos, racistas, era duro estar ahí, porque podías ver la pobreza humana en desesperación.
Recuerdo que me regalaron una toalla, la cual colgué al techo y me permitió pasar mis días colgado”. Una sonrisa sale del Rostro de Velez Loor, cuando relata ese momento. Segundos después se torna nuevamente serio y con viva voz relata:
“En enero del 2003, me llegó una carta de sentencia, firmada por Ilka Rosana Varela de Bares, la cual era Directora de migración, la carta decía: “Se condena al Sr. Jesús Velez Loor a dos años de prisión, a sufrir trabajos forzados, en Isla Penal de Coiba”. Nunca me llevaron a esa isla. La Señora Ilka asimilo una función que no le correspondía, ya que una pena le corresponde a una instancia judicial y ella era Directora de Migración”. Señala con mucha seguridad en su relato Velez Loor.
“Me tocó estar desde la última semana de diciembre del 2002, hasta el 1 junio del 2003. Antes del traslado, yo hacía varias gestiones, escribí varias cartas para que lleguen a la embajada de Ecuador. Recuerdo que dos veces al mes hacían una requisa denominada “El 11”, donde botaban gas lacrimógeno dentro el pabellón, y nos hacían salir por una puerta de 1 metro de ancho. Salíamos desnudos al patio, nos tiraban al piso, mientas que ellos revisaban rincón por rincón el Pabellón. Ahí se encontraban armas, teles pequeñas, entre otras cosas, las cuales eran parte de la corrupción de entre los guardias panameños y algunos presos. No todos eran santa palomas ahí”. Indica Velez Loor.
“Recuerdo, nos cortaron el agua por 15 días, sobrevivimos con el té de la mañana y almacenábamos la orina en botellas para beber. La defensoría del pueblo llegó a verificar nuestra situación. Gran parte de bolsas con eses en un rincón, el mal olor era algo que no puedo describir, pero era una situación paupérrima.
Pasaron los días, antes del primero de junio, me sentía agotado, tenía una úlcera, mi brazo adolorido, decidí tomar medidas extremas, porque no tenía nada, estaba por algo injusto, jamás estuve en un tribunal, en ese momento, me di cuenta que no tenía nada que perder.
Organicé a algunos compañeros presos para que hagan bulla y avisen a los policías que había alguien que estaba haciendo Huelga de Hambre. ¡Hay uno que está en huelga de hambre! Eran los gritos.
Me había costurado la boca desde las 6 de la mañana. A las 9 de la mañana llegó Adalides Batista. Director carcelario. “quién es jesus velez?” preguntó, me identificaron y sacaron arrastrando, había escrito una carta, ya que no podía hablar. Quería hablar con Ilka Barela, para preguntarle por qué me dio esa sentencia.
Recuerdo, que trataron de extorsionarme y quisieron hacerme firmar unos papeles, no los firmé….me llevaron a otro pabellón de máxima seguridad, pabellón 12, donde mi primer impresión fue ver una tortura a un grupo de presos acostados en el piso desnudos.
Llegué al lugar cometido y me desgarraron los labios costurados. Escuchaba gritos terroríficos, las personas ahí no tenían ya voz para expresar su dolor e impotencia.
Ahí aguanté hasta septiembre de manera moribunda. Para las noches, tenía unos cartones. Tantas fueron las torturas que me reventaron un testículo, mis pies empezaron a tener protuberancias, ya no podía caminar”. En ese momento del relato, Velez Loor, se pone en pies y se apoya a la pared, me mira y dice, “no le deseo a nadie tanto sufrimiento”.
“Un día llegó un cura español para atender a las personas moribundas y confesarlas, hable con él, le expliqué mi situación, me escuchó muy atento, me pidió todos mis datos y dijo que haría todo lo posible. Lo vi salir pausado por los pasillos” Cuenta Veliz. “Un momento de esperanza?”. Le pregunto. Me mira a los ojos y dice “Si”, con voz suave apenas resonante.
“El 9 de septiembre a las 2 de la tarde, escucho unas botas y veo la luz de una linterna, una voz gritando mi nombre. Me ubican y dicen “eres libre”, me saca moribundo, no podía caminar, lo cual llamaron a otro policía para que me arrastre. Yo estaba muy mal.
En la prevención me metieron a un cuarto pequeño con una vela. Luego escuché una vos americana de una señora, la cual empezó a discutir sobre mi caso indicando injusticia. Ya estaban las puertas abiertas. En la noche vi a Ivonne Garces Almeida, era la cónsul de Ecuador en Panamá, quien hizo los trámites para mi deportación.
El 10 de sept de 2003 me trasladan al aeropuerto internacional Tocumen, a las 9 de la noche me pusieron en un avión de Avianca hasta Guayaquil.
Estuve detenido nuevamente, y dijeron que me investiguen por casos de terrorismo y supuesta vinculación a la guerrilla de Las FARC y supuestos documentos falsos. Nunca encontraron nada en mi contra. Un policía me ayudó, me regaló 10$, visité a la casa de una amiga, de años, me ayudó con 200$ para volver a casa. Me fui, volvía a casa, ya no era mía, mi esposa había vendido todo, me enteré que se había vuelto a casar y que mis padres fallecieron”. Narra Velez Loor, le pido tomar un descanso y luego profundizar su lucha.
El Detonante.
Todo lo anterior, fue el inicio de Velez Loor, quien evidención en carne propia toda la injusticia en aquellas cárceles de Panamá, decidió ir a Quito sin un peso en el bolsillo, para sentar una denuncia en contra aquel estado, la primer instancia a la cual recurrió fue la Defensoría del Pueblo, ahí no dieron curso a sus demandas. Luego presentó una denuncia, la cual fue presentada a la embajada de Panamá en Quito, ante la embajadora Alba Tejada De Rolla, la cual recibió la causa, le pidió que vuelva en una semana. Pasó el tiempo y no le dieron respuesta, cuenta Velez, que por su mente pasaron muchas luces de venganza por todo lo que le hicieron.
“En Algún momento pensé matar a toda la diplomacia Panameña. En el mercado negro conseguí una pistola y un cuchillo. Hice un plan para no dejar a ninguno vivo. La venganza en mi mente era latente, no tenía tranquilidad. Porque mi caso era burlado. Había dejado varias cartas en mi correo para que los investigadores sepan sobre mi causa” Relata Velez Loor, luego de abrir su folder y sacar algunos documentos.
Cuenta que había creado un plan siniestro para liquidar a toda la diplomacia, había estudiado durante una semana todos los movimientos de aquellos funcionarios. Sin embargo, cierta tarde, por su lado pasa un viejo pastor conocido que llevaba un perro. Lo ve y lo reconoce. Claro, ahora estaba flaco, demacrado, le preguntó qué hacía, con la desesperación que le nacía, decidió contarle su plan entre lágrimas e impotencia. El Pastor tomó el arma, la guardó y le invitó a su casa.
“Me dio una habitación, comida…me sentí bien esa noche y las otras noches de la semana que me quedé. Alguien me aconsejó que pudiera hacer otros mecanismos para cambiar y denunciar mi situación, decidí adentrarme al internet, y entré a la página de la comisión interamericana de derechos humanos. Me dieron pautas cómo iniciar procesos contra los estados.
Encontré una serie de instrumentos para personas que hayan sido torturadas en algún estado de los Estado Americanos, ahí encontré una formato y mandé a la comisión.
A los días me mandaron una respuesta, lo cual me alivió y empezó a cambiar mi actitud, ya que podía ir por vías judiciales. La comisión siempre me daba respuestas positivas. Se hizo audiencia conmigo” Relata Velez Loor.
Habían pasado dos años y medio para dar admisible la causa, llamaron al estado de panamá representado por el Embajador de Panamá Aristides Royo (ex presidente del estado Panameño) ante la OEA.
Se desarrollaron los alegatos correspondientes, la comisión evaluó la causa y se dieron todo el medio para desarrollar la causa, la comisión dio un espacio para alentar a las partes a realizar algún acuerdo exigido por la comisión, sin embargo el estado panameño no tenía voluntad política para acceder a un acuerdo amistoso. De ahí en adelante la comisión interamericana, decidió demandar al estado ante la corte interamericana de derechos humanos, con sede en San José – Costa Rica.
El 2008 se llevó una audiencia de fondo convocada por el CEJIL, para ampliar la demanda contra el estado panameño.
El año 2010, el 24 y 25 de agosto, el Presidente de la Corte Interamericana, llamó a audiencia a las partes involucradas a que vayan a rendir pruebas de descargo, donde Jesús Velez Loor representado por el Centro, Justicia y el Derecho Internacional CEJIL y diferentes organizaciones de DDHH y de justicia expusieron sus alegatos, la relatora de lo DDHH también.
En noviembre de 2010, la corte emite una condena internacional contra Panamá indicando el reconocimiento de violación de Derechos Humanos contra el ciudadano Ecuatoriano, en ciertos aspectos parciales, ordenando a Panamá a reparar daños y perjuicios con una suma de 59.000 dólares, donde 24000 $ fueron para cubrir cotos procesales por gestiones realizadas a través de la CEJIL, quedando Velez Loor, con una suma en efectivo de 25.000 dólares a su favor.
Tal monto no fue cancelado luego del fallo, sino más bien, dieron un plazo de un una año, el cual se venció en diciembre del 2011 y al principio de enero de 2012, entró en huelga de hambre a las puertas de la embajada de Panamá en La Paz, estando 58 día en huelga, a eso se sumaron protestas en Quito, en Ecuador, marchas en España.
La corte estableció una serie de medidas que van a favor de los migrantes en el continente de las américas.
- Una de ellas es que un migrante nunca debe ser castigado con penas punitivas.
- Hacer cambios en las políticas migratorías en Panamá (Hacer cambios en las cárceles de panamá, poner médicos)
- Llevar a los responsables de las torturas ante la justicia, cosa que hasta la fecha no ha ocurrido.
En febrero del 2015, CEJIL y la corte interamericana, se pronunciaron y convocaron a audiencia al Estado Panameño por incumplimiento que habían establecido y el 1ro de junio 2015, Velez Loor, fue llevado a Panamá a declarar e inspeccionar algunas cárceles donde fue torturado, la investigación estaba a cargo del Fiscal Justo Marcial Ortega. Quien prometió hacer justicia en menos de 6 meses. “Ya es un año y no se hizo nada. Y la Persona implicada Ilka Varela ha sido promovida a desarrollar un cargo diplomático como Embajadora de Panamá en Portugal”. Expresa molesto Velez Loor.
Inicialmente, nunca pensó que le iban a dar una compensación, luego averiguó que esa compensación debió haber sido millones, sin embargo, “termina la pesadilla y comienza el nuevo sueño” Concluye. Jesús Velez Loor.
Fuente.
Comunicado de Prensa
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO VÉLEZ LOOR VS. PANAMÁ SENTENCIA DE 23 DE NOVIEMBRE DE 2010 (Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas).
viernes, 24 de noviembre de 2017
ARMAMENTE representará a Bolivia en la Batalla de Maestros Deluxe (BDM) en MEXICO.
![]() |
| Papá de ARMAMENTE orgulloso de su hijo mostrándolo como el campeón. |
El BDM es uno de los eventos de HIP HOP auto gestionado más grandes de Latinoamérica que tiene fuerte presencia en Bolivia a la cabeza del colectivo Esencial Corp, el cual promueve una reivindicación de los elementos, propiciando cada jueves un espacio de Freestyle rap en la Manzana Uno de la Capital Cruceña.
Son 5 años que un puñado de gente
que vive HIP HOP (literal) se da la tarea de reunir jóvenes entusiastas con el
fin de compartir, aprender y valorar su entorno a partir de esta cultura urbana
emergente, es así que Chull One y Vash Saravia se despojan de las múltiples faenas cotidianas e invierten su
tiempo para hacer lo que más les apasiona, la gestión cultural a partir del HIP
HOP.
“Esencial Corp es una familia que
permite cultivar los valores del HIP HOP, compartir conocimiento, compartir el
amor con sus diferentes disciplinas. Es por eso que los jueves de Freestyle se
convierte en una escuela para explotar los talentos, compromisos y capacidades
de todos los jóvenes que acuden” comenta Vash con una sonrisa que demuestra un
sentimiento de compromiso y seguridad con lo que dice.
Son más de 40 jóvenes, en su
mayoría de escasos recursos que llegan todos los jueves a la Manzana Uno a las
19:00 horas para confraternizar aprender y compartir entre sí, este espacio en
una cancha de entrenamiento para cultivar MC de peso con talla internacional,
es por ello que cada año como parte de un proceso se desarrolla los BDM en cada
departamento, espacios auto gestionados donde cientos de jóvenes participan con
el fin de ser parte de la Batalla de Maestros a nivel Nacional, Batalla que se
desarrolló en Santa Cruz de la Sierra en el bar Martinica, donde 24 representantes
(seleccionados) de los diferentes departamentos participaron de manera
fulminante. Más de 300 personas llegaron de diferentes puntos del país para ser
parte de este importante evento.
“ARMAMENTE” Pedro Luis Franco, un joven cruceño de 19 años que vive en una
zona periférica de la ciudad de Warnes a una hora y media en transporte público
del centro de la ciudad (Satélite Norte), ganó su cupo batallando en la ciudad de El
Alto, y defendió su puesto en la Batalla de Maestros a Nivel Nacional en Santa
Cruz, logrando ser el campeón del BDM Bolivia. Este título le hizo acreedor de
ser un digno representante de Bolivia en la máxima batalla de maestros Deluxe,
a desarrollarse del 15 al 17 de diciembre en México DF.
A pesar de ser representante nacional, corre el riesgo de no lograr su
objetivo ya que el factor económico es límite ante este tipo de actividades
culturales que crece y se empodera día a día.
“Estamos gestionando para que
ARMAMENTE pueda tener la oportunidad de viajar a México, y dar una satisfacción
al País, tenemos mucha fe en él, sabemos que tiene un gran talento, es por eso
que apelamos a los distintos sectores para que puedan apoyar y hacer posible
esta oportunidad. Empresas, Alcaldía,
gobernación, Gobierno Nacional, necesitamos
2000 $us.” Indica Vash y en su rostro muestra rasgos de preocupación.
Lo cierto es que en la actualidad
se hace mucho eco del arte urbano, de lo bonito que es y de la gran cantidad de
jóvenes que gustan del HIP HOP, sin embargo la generación de procesos con
respaldos económicos es la gran ausencia en nuestro municipio.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
El límite de la ciudad de los anillos
La ciudad oculta
muchos males y realidades, tal es el caso de varios asentamientos de
drogodependientes en pleno cordón ecológico, y una comunidad que yace más de 20
años dentro de esta reserva, todo esto se contrasta con mucha basura que se evidencia en los riachuelos que
desembocan al río Piraí.
Luego de un partido de fútbol por la tarde a lado del cordón
ecológico de la ciudad cruceña, cuarto
anillo, frente a Multicenter, me dispuse a averiguar qué había tras los
arbolitos que mucha sombra dan ante un juego de 20 minutos por lado.
Empecé a recorrer por las sendas que tiene el cordón y de
repente una persona se me cruza en el camino y con voz algo difuso me dice
-cómo es mayfriend. Lo saludo -cómo anda querido, aquí paseando por estos lares. Me percato de dónde había
salido y evidencié unas casitas improvisadas, un par de personas cocinando y
otras más que estaban seleccionando unos fierros y chatarras que según era el
producto del trabajo del día para vender. Claramente la persona con que me topé
era un drogo dependiente, el cual muy amablemente conversó conmigo.
Conversando
con Federico (el hombre que me intersectó), me comenta que viven hace más de 5 años ahí, así como ellos hay
muchos más en toda la ladera, cada vez
buscan espacios dentro del cordón para establecerse o al menos sobrevivir. Añade
que la alcaldía los saca y nuevamente vuelven, porque no tienen dónde ir. Ellos
se ganan la vida recolectando basura,
chatarras, la venden y les alcanza por lo menos para comer y comprar su vicio.
También comentó que siempre hay alguien
que no se porta bien y por causa de unos terminan pagando todos.
Mirando más a fondo de la comunidad, cerca el canal que
desemboca al Piraí, me percaté la inmensa cantidad de basura que llega y se
detiene en esta área protegida. Bueno eso también resulta de una escasa cultura
ciudadana, donde la mínima bolsita tirada en la calle repercute como una bola
de nieve de los miles de ciudadanos que generan esa realidad, ni qué decir de
los micro basurales que se crean a lado de los canales, en fin, me despedí de
Federico, el cual muy amablemente me preguntó cuándo volvía a conversar con él.
Debo confesar que dentro de esas taras de prejuicios, al ver al individuo
acercarse a mí, me entró algo de miedo, pensé que me iba a asaltar (una
hipótesis nula del pensamiento).
Seguí caminando, de
repente unas gradas de ladrillo bajaban
al riachuelo y volvían a subir al otro extremo. Decidí pasar al otro lado y
encontré toda una comunidad
con muchas familias, parecía un pueblito muy alejado de la ciudad, casitas de
maderas, una cancha, personas pasaban por mi lado con miradas desconfiadas,
examinándome, me puse nervioso, decidí seguir caminando, la realidad era
totalmente ajena a la primer comunidad que me había topado, estos estaban bien
organizados, no eran drogodependientes ni nada por el estilo, sino más bien familias
que viven hace más más de veinte años en esa zona. Vi un señor mayor que estaba
hamaqueándose con su música en volumen alto, me acerqué a saludarlo, el señor
se paró inmediatamente, apagó su equipo de sonido, y me dijo, -Buenas tardes
joven, ¿qué se le ofrece?, en ese momento entendí que sí podía conversar con
él, me presenté. Hablamos, me dijo que
se llama Francisco, tiene 82 años de
edad. Esos datos fueron naturales, el señor empezó indicándome su nombre y
edad, me contó que lleva más de 14 años viviendo en esa comunidad llamada
“Final Villa Busch”, él había llegado a una casucha que un amigo le había
regalado, llegó sólo, meses antes se había separado de su esposa, sus hijos ya
eran independientes y decidió vivir ahí. – Vivo feliz y tranquilo, tengo mi
renta dignidad y soy jubilado. Indicó.
Varias gallinas, una sombra espectacular bajo un cupesí, su casa y por supuesto la hamaca. Le agradecí
por su tiempo, luego me fui.
Un poco de nervios a cada paso, ya que algunas mujeres que
pasaban por mi lado murmuraban en voz alta –Para qué van a preguntar a ese
viejo, deberían ir donde la dirigente.
Entendí que la gente vive susceptible, ya que es prohibido
que existan asentamientos en pleno cordón ecológico, sin embargo esos más de 20
años que habitan como una aldea y comunidad, les ha hecho ser el límite de ese
monstruo de “desarrollo” que crece y se denominado ciudad.
Comunidad Drogodependientes.
Parte de la comunidad "Final. Villa Busch", tienen una cancha de fútbol, son alrededor de 50 familias.
jueves, 12 de octubre de 2017
Las PERIFERIAS como oportunidad Cultural
Las PERIFERIAS como escenarios de
interacción y de oportunidad están relacionadas a la generación de actividades que
muchas veces están desconectadas a un aparato estatal, esto hace énfasis a esa
dinámica de construcción colectiva, donde los imaginarios son mucho más fluidos
y la versatilidad acoge una diversidad de ideas que plantean acciones
diferentes que están orientadas a las necesidades recurrentes de las
comunidades.
Estos hechos están vinculados a una
serie de planteamientos que van hacia las colectividades y necesidades de
generar espacios de participación juvenil, tal es el caso que en las plazas de
las zonas populosas (Villa primero de Mayo, Plan 3000, Pampa de la Isla), se
ven grupos de jóvenes que a ritmo de la música nacional elaboran coreografías,
que seguramente irán a embellecer el “Corso Cruceño”, que por cierto, al margen
de que guste o no, se trata de que ya es algo que plantea el involucramiento
popular, más aún de un segmento de la población joven que se están involucrando
a algo que apunta a ser positivo.
Por otro lado, a principios del
mes de septiembre, se desarrolló una iniciativa que planteaba la reducción de
la violencia, el bulling y el inadecuado uso de los celulares en los
adolescentes y jóvenes, para ello, Comunidades Educativas Hombres Nuevos, con
más de 10 Unidades Educativas y cerca de 5000 alumnos, lograron desarrollar una
feria en la Plaza de EL Mechero en el Plan 3000, ahí se pudo apreciar el grado
de involucramiento de los docentes y el grado de corresponsalía de los
estudiantes. Así como esas actividades, se desarrolló la primer PERI-FERIA del
Libro en Santa Cruz, una apuesta colectiva que busca desconcentrar la actividad
cultural del centro y traerla a la periferia, para hacer de ella un espacio motor
de cultura viva.
Las periferias ocultan muchas cosas
buenas, pero no se genera una adecuada conexión y difusión para propagar las
buenas prácticas, tal es el caso de las bibliotecas municipales, espacios que
hoy en día puedo dar fe que está teniendo acogida de gente que participa y
plantea desde el espacio público. Me tocó recorrer el barrio Mineros en el Plan
3000, donde opera una biblioteca municipal, la cual tiene una variedad ambicionada
de actividades para la comunidad, el problema radica que no se tiene la
capacidad de transmitir lo genial que acontece desde ese espacio periférico (club
de la tercera edad, biblioteca para niñas y niños, clases de teatro, clases de
violín y otros, etc.) a otras latitudes.
Las ciudadelas que emergen las
venas de las periferias están generando procesos que deben transar momentos
claves con lo público, tomando en cuenta que las acciones ciudadanas son
llamadas de atención a los tomadores de decisión, ya que son necesidades que se
plantean haciendo uso del arte y la cultura para el logro de los fines que benefician
a la sociedad en general, eso lo ha venido planteando San Isidro desde hace más
de 12 años y todavía queda el devenir de uso y razón.
Volviendo a aquella debilidad de
transmitir y globalizar la información, con San Isidro aprendí que toda acción
por más pequeña que sea, debe tener una connotación global, eso permite mostrar
que existen personas y organizaciones que construyen y contribuyen en la
sociedad con el fin de lograr contagiar a otros. El uso de las tecnologías nos
ha permitido ser más directos, y tener la información a un clic, lo cual debe
aprovecharse en su máxima expresión, más aún desde esos puntos clandestinos
denominados PERIFERIAS.
lunes, 9 de octubre de 2017
El juego de la basura cruceña.
¿Las periferias son oportunidades?
Si, lo son, pero también son
olvido, son espacios donde cala la impotencia y todos los días te preguntas ¿por
qué la situación es así? Aunque la respuesta de la última pregunta es mucho más
fácil responder, cabe decir que los presupuestos municipales son como un
engendro de desbarajustes que tapa huecos pandos y usualmente lo señalaré con
un simple, pero importante servicio que todo ciudadano que por cierto paga
impuestos merece, el Recojo de Basura. Mes a mes el cobro del servicio de
basura se ejecuta a través del pago de energía eléctrica, es decir que existe
un ítem municipal que dice aseo urbano, el cual es una lágrima por el pobre
servicio que brindan a las zonas
marginales (que por cierto, también pagan impuestos).
Lunes, miércoles y viernes, son
los días que la volqueta de basura pasa por mi casa (barrio San Isidro-Plan
3000), imaginen esa maquinaria cargada como un cerro de basura móvil, donde
deja volar y caer las bolsas sin control (eso no les importa a ellos, tampoco
es prioridad) unas veces deja de venir
porque se les arruina la volqueta (eso me indicó un recogedor de basura), sin
embargo, a costa de este mal servicio, se generan calles llenas de bolsas donde
los vecinos tampoco asumen el hecho de alzarlas y se van quedando en el piso
sin pavimento, a su vez la proliferación de micro basurales y esto no sólo es en las periferias, pero el
reflejo de la peste es mucho más notable ahí.
Habrá que averiguar nomás con qué
presupuesto cuenta la Alcaldía para
hacer que esto pase y siga pasando. Recuerdo que cuando tenía 14 años (hace
unos 16 años atrás), vivía por el cuarto anillo de la 3 Pasos al Frente y era
igual el servicio del que cuento ahora, hoy en día el servicio ahí lo he visto
diferente al menos pasan camiones que son especiales para el recojo de basura
(no volquetas), algo está muy mal, las periferias tienen dignidad y no se debe
tratar con diferencias bien marcadas a
los distritos peri urbanos.
Foto. El Día.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Desde la Periferia
Cuando haces una lectura de la
vida y de lo que se puede dejar luego de cada paso, existen personas que se dan
el trabajo de hacer engranar el rompecabezas de historias.
Mercedez Fernandez, relata un
camino que costó construir y que todos los días nos cuesta sangre, ya que
lidiar ante el egoísmo, la envidia y el desazón de algunos seres que sólo tienen palabras y no acciones, hacen
repensar la situación. Sin embargo están los que te impulsan a seguir, aún con
barreras, pero están ahí o desde algún otro
contexto impulsando diciendo "que es posible, sigan construyendo"....Por
todas esas personas, ciudadanos plenos,
amigos y por todo lo que significa hacer cultura y educación desde la
periferia, desde esta Ciudad. Por todos aquellos infantes, niñas y niñas que
buscan un espacio de aprendizaje y libertad, por todos aquellos que valoran lo
que San Isidro es y representa, por toda ese bendito deseo de cambiar una
realidad y ser un modelo constante a seguir!!!
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Las villas, las ciudadelas, los
barrios mal llamados marginales han sido cuna para la acción del Centro
Cultural San Isidro en #SantaCruz que demuestra el mismo compromiso de hace 11 años.
Ni lavar la cara, ni mostrar la
cara de domingo, sino mostrar la otra cara que tienen estos barrios que superan los 200 mil habitantes y
que bien podrían juntos, ser más grande en territorio que una ciudad troncal de Bolivia.
Plan Tres Mil, Villa Primero de
Mayo y la ciudadela Andres Ibañez, son las tres carabelas en las que San Isidro
navegó profundos mares, para descubrir
otros mundos y para cambiar realidades que parecían predeterminadas.
“Nos dimos cuenta de que no
podíamos hacer esos cambios a partir de
teorías, sino que la mejor manera de cambiar formas y mentes era pensar en trabajar desde un punto más cercano
a la gente y eso era un barrio”,
recuerda Juan Pablo Sejas, líder y director del San Isidro.
La ensoñación de igualdad que se reclama a la Patria, se hace
IGUAL cuando se puede entrar al mundo de
los Isidreños y lo más valioso, se puede entrar con lo sueños bajo el brazo y
salir con tareas a cumplir, con compromisos
y ...con el convencimiento de que
LA PASIÓN TRANSFORMA.
Ejercer la ciudadanía sin buscar
títulos, sin pos grados, ni especialidades. Ejercer ciudadanía porque uno se
cree el sueño de que otro mundo es
posible y no aquel mundo que dibujan y
agendan los que administran poder
y destinos, sino el mundoque se palpita cuando en el barrio se quiere
niños y niñas aprendiendo habilidades, desarrollando sus capacidades,
explorando oportunidades. Ese otro mundo que es posible cuando desde los
barrios se hace teatro y se trae el teatro exquisito y en bandeja que estaba a la carta solo para
el citadino de las cuatro esquinas de la plaza.
Ese otro mundo que es posible,
cuando la radio Bocina suena y sientes que la música y las propuestas radiales
se hacen palabra, se recrean en la inagotable imaginación de los que de manera
voluntaria y plena, se atrevieron a soñar en un lugar donde “No hay imposibles si te penetra esa pasión que
transforma”.
Ese otro mundo que es posible,
con la pasión que transforma y que en el Centro Cultural San Isidro se cultiva
desde el huerto, desde la radio, desde Periodista Virtual, desde los talleres diversos,
desde las experiencias con los aliados
que sintonizan las ondas de un colectivo
que no se encaja más que en la fuerza de
saber que el mundo necesita de nuestra conciencia y participación para ser
mejor.
Ese otro mundo que es posible,
cuando se ahonda en temas de arte y cultura
como parte del desarrollo íntegro de la sociedad que no es otra cosa que
el desarrollo humano.
Este viernes 17 de febrero, muchos estarán
sintiendo esa pasión que transforma desde la periferia, y es que se va a
reconocer a los que están con sus propios ejércitos o en solitario, librando una batalla que quiere honrar la
vida./mf #PeriodistaV
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